Una chica que se considera rara. Desconoce qué pasa con su cuerpo. Una decisión que se tiene que tomar donde existen dos opciones. Una elección que tal vez ya está tomada. Un padre que quiere lo mejor para su hijo. Una madre que también. No entender bien cómo sucedió algo que es real, algo que hay que afrontar. Cómo afrontarlo.
Estos son algunos de los temas que plantea XXY, una película de Lucía Puenzo.
Lo que más me impresionó es el planteo del que parte la película, una premisa que no olvidamos a lo largo de cada uno de los minutos que dura:
"El sexo nos hace hombres y mujeres. O las dos cosas."
La directora trabaja muy bien el lugar donde pone la cámara. Está en el lugar preciso y se aleja y se acerca cuando lo tiene que hacer. Hay escenas que tal vez llegan a ser muy explícitas, pero la distancia de la cámara no nos impide tolerarlas.
El trabajo desde el guión para ir construyendo un personaje de unos 15 años que trata de no hablar de sí misma, que no entiende qué le pasa, por qué es como es, es admirable. Inés Efron se ubica en el papel y hace transmitir al espectador esa incertidumbre, ese no entender cómo estas cosas pasan. La directora, opta por poner la cámara en su habitación y mostrarla desnuda mirándose al espejo, tomando la distancia debida y simplemente la vemos a Alex viéndose a sí misma y una lágrima recorriendo su mejilla: esa vulnerabilidad, esa niñez y el no ser tan niña.

El largometraje hace cuestionar al espectador ciertas cosas, desde qué lugar estamos y qué somos y por qué somos mujeres y hombres. Lo lleva hacia la posición del padre que tiene un hijo y a plantearse ese educar al hijo, ese quererlo más que a nada y la impotencia del no saber qué hacer... por más que se vea al hijo de uno perfecto pero sabiendo que no es así.
Con muy buenas actuaciones, Lucía Puenzo hace una película que vale la pena ver y que no solamente plantea la existencia de la "ambigüedad genital"; si no que plantea también la posición en la que se encuentra alguien que pasa por eso y no sabe qué hacer.
Deja pensando y mucho, y el espectador nunca llega a sentirse ajeno a la realidad que plantea la ficción.
La película está basada en un cuento. El pueblo en el que se da todo lo que sucede es Piriápolis, y más de una vez es reconocible su costa, su playa y su rambla.
Actualmente, está entre las seleccionadas por Argentina para competir como mejor película extranjera en los oscars.
viernes, noviembre 02, 2007
DOS OPCIONES: XXY-Lucía Puenzo (Argentina-2007)
Tem@: Cine Argentino, Estreno, Oscars, Reseña, Vista en el cine
Reseña por
Cinéfila
14
críticas
miércoles, agosto 22, 2007
Fauteuils d'orchestre (Platea)
Me encontré hablando con una amiga sobre esta película y le decía esperaba más... siempre espero más.
Fui al cine con la expectativa de ver una película buena de producción francesa y que me hiciera pasar una tarde a gusto viendo séptimo arte. No lo conseguí.
Después vine a casa y lei el título real de la película y me frustré más.
Fauteuils d'orchestre (conocida en este país como Lo mejor de nuestras vidas), es una película coral. Varias vidas que se entrelazan y terminan conectándose de una u otra forma. Igualmente, hay un personaje principal, Jessica, una joven que se muda a la ciudad de las luces, la hermosa París. La vemos tan hermosa como siempre, con su Torre Eiffel iluminada por las noches. Esa ciudad que a lo largo de la película se nos recuerda, una y otra vez, que es una de las mecas del arte.
Un pianista de clase alta, una actriz de teatro, un rematador de pinturas de Braque, Brancusi y Mondrian, son algunos de los co-protagonistas. Todos presentan sus obras en torno a los Champe-Elysses.
En medio del arte, se trata el tema de las diferencias de clases. Pareciera que la directora lo trata de negar pero igual nos los hace mantener presentes continuamente. La abuela de Jessica es una señora que nunca pudo vivir en el lujo; por eso, cuando se fue a París, trató de rodearse de personas de clase alta, al menos si era para servirles. Esto es lo mismo que hace su nieta y es lo mismo que hace la recepcionista del centro donde se da el concierto. No es casualidad. En el cine nada lo es. Por el otro lado, Jessica trabaja en bar donde atiende a personas famosas, que la terminan conociendo y hasta con las que termina hablando y compartiendo cenas. Terminan estando al mismo nivel. Y además, se nos presenta la lucha del pianista por salir del "sistema del frac".
Pero el tema social no es el tema principal de la película. El tema principal está asociado al título. Jessica, esta joven que viene de un pueblo del interior de Francia tiene una relación muy cercana a su abuela que es quien la educó desde niña. Ella le enseñó que la curiosidad nunca mató a nadie. Por tanto, ella la aplica y mucho. Escucha todo cuanto puede. Observa todo. Y pregunta hasta lo que no debería. Parece que en ese lema se escuda la película. Ella pasa a ser como un especie de testigo que nos cuenta una historia. Pero no es enteramente así. El punto de vista no es el 100% de ella. De ahí el título, ella es parte de esa platea desde la que escucha, observa y pregunta todo.
Lo que más me gustó de la película (y con el fin de no tirarla tan abajo, porque tampoco es que sea mala) es que se le diera especial énfasis en una obra de Brancusi, denominada El Beso. Es una escultura que tiene gran significado en el filme pero queda para develar en la posteridad.
Con mi amiga hablaba de la película y me decía baja tus expectativas querida.. sino no te va a gustar nunca ninguna peli.
Espero no tener que bajarlas. No quiero. Me gusta que el cine me desafíe y trato de aprender de él. Espero ver algo bueno la próxima vez.
Saludos a todos.
Algo que no digo mucho: Gracias por leerme
Tem@: Estreno, Reseña, Vista en el cine
Reseña por
Cinéfila
7
críticas